¿Son positivos los videojuegos? Mi experiencia con Dawn of Man

Dawn of Man es un city builder creado por una pequeña desarrolladora española con una gran moraleja: los videojuegos pueden ser positivos

¿Alguna vez te has preguntado hacia dónde camina la industria de los videojuegos?

Si tienes hijos o sencillamente te preocupa el rumbo que está tomando el entretenimiento digital, seguramente hayas asistido con preocupación a la popularización de los Free to Play/Pay To Win, los micropagos, lootboxes, los Early Access que no cumplen su parte del acuerdo, los juegos con 200€ en DLCs, los anuncios invasivos en los juegos de móvil, y en general, todos aquellos productos digitales que cada vez prestan más atención a la monetización, pero no tanto a ofrecer una experiencia positiva a los jugadores. Si es así quizás te preguntes, ¿cómo van a ser los videojuegos dentro de 50 años?

Micropagos en NBA2K23
NBA 2K23 es un ejemplo de micropagos como atajo para evitar horas de juego tediosas

Existe la percepción de que toda la industria acabará siendo así, e incluso hay quienes ya piensan que los videojuegos son, por norma general, entretenimiento negativo, una pérdida de tiempo, y puede que, igual que yo, no pienses lo mismo… Con lo que me gustaría plantear una pregunta, ¿son así todos los videojuegos?

Te invito a un viaje al pasado, un viaje que siempre debe ayudarnos a entender mejor dónde estamos, a dónde vamos, pero sobre todo: a dónde queremos ir.

En 1999, poco después de cumplir los siete años y criado en una familia donde la norma era «no se compran videoconsolas», mis padres compraron el primer PC de la familia. Un flamante Pentium II con Windows 98, destinado principalmente a que yo y mis dos hermanos mayores pudiéramos usarlo para hacer trabajos del cole.

No tardaron en abrir un poco la mano, y ese mismo año mi hermano mayor, con 14 años, trajo a casa Age of Empires II: Age of Kings

Age of Empires 2
Pese a ser lanzado hace casi un cuarto de siglo, Age of Empires 2 sigue contando con una enorme comunidad gracias a su remaster de 2019

Aún recuerdo ver la caja del juego sobre la mesa de la cocina y alucinar: Quizás fuese la emoción de que era el primer videojuego que entraba en la casa, o la realidad palpable de que esto, a diferencia de los Action-Man y los Lego, no parecían llegados del futuro. No sabría decir cuántas horas vi a mi hermano jugar antes de poder jugar por mi cuenta la primera vez, pero no tengo el recuerdo de que fueran demasiadas.

Lo que sí sabría decir es que la asignatura de Historia, y todo lo relacionado con ella, se convirtió desde ese momento en una de mis asignaturas favoritas, así como después se ha convertido en una de mis pasiones.

Age of Empires 2

Me sentía un aventajado cuando en clase tratábamos algo relacionado con una campaña que ya había jugado en el Age of Empires 2, en clase visualizaba los edificios y las unidades de determinadas facciones cuando se hablaba de los Godos, los Celtas o la Conquista de América, como si la clase fuese una ampliación del lore sobre una de las facciones del juego. Y cuando se hablaba de civilizaciones que no habían aparecido en el juego, trataba de prestar atención para entender mejor las civilizaciones que añadieran en una posible nueva expansión del juego.

Conmigo no funcionaba el «tienes que estudiar para tener un buen trabajo en el futuro» ni me dijeron en ningún momento nada parecido a «si no entiendes de dónde venimos, no sabrás quién eres ni a dónde vas«, o si lo hicieron no lo recuerdo. Pero sí funcionó el Age of Empires II.

Muchos años después, en 2020, cayó en mis manos Dawn of Man, un city builder español hecho por cuatro personas y que abarca desde el Paleolítico hasta la Edad del Hierro, y cayó en mis manos al poco de comenzar a asistir una serie de seminarios sobre las sociedades primitivas.

Dawn of Man Paleolítico

De nuevo se repitió el mismo fenómeno que cuando era un niño: combinar los textos de preparación y el videojuego me hizo llegar a los seminarios con una comprensión de la temática que habría sido imposible de otra forma.

Cuando en un texto lees «la popularización de la ganadería y la agricultura en el Neolítico fueron un punto de inflexión clave en el camino a la consecución del excedente alimentario, que más tarde cimentaría el surgimiento del esclavismo como modo de producción» puede que entiendas a la primera el por qué, o puede que no, o puede que lo entiendas pero no seas capaz de recordarlo dos años después, o no seas capaz de recordar en qué época.

En cambio, si además de leer esto, juegas a un juego como Dawn of Man, te quedará realmente claro por qué era más fácil conseguir un excedente alimentario gracias a la ganadería y la agricultura que mediante la caza y la recolección.

En el juego veremos cómo la caza y la recolección ofrecían una cantidad de alimentos muy limitada, ya que la caza era tremendamente peligrosa y la recolección ofrecía una escasa cantidad de alimentos.

Dawn of Man cacería

Partiendo de esa premisa, toda la comunidad debía involucrarse en las tareas productivas, pero gracias a la agricultura la humanidad pudo plantar cereales o legumbres a gran escala para tener alimento a lo largo de todo el año, y gracias a la ganadería pudieron criar sus propios animales en lugar de cazarlos, empezaron a ordeñarlos, a seleccionar los más adecuados para la reproducción, a comerse a alguno de ellos o utilizar sus pieles, todo sin el enorme riesgo que hasta entonces suponía la caza.

Con la paja derivada de la producción de cereales podían alimentar a los animales durante el invierno, cuando los pastos ya se han secado, y con la invención del arado, los animales pudieron arar los campos de una forma mucho más rápida y eficiente. 

Dawn of Man agricultura y ganadería

Gracias a todo el excedente alimentario que producían estos avances se dieron las condiciones que permitieron el surgimiento del esclavismo como modo de producción, ¿por qué?, porque si no hace falta que todos trabajen, unos pueden esclavizar a otros para aprovecharse de su trabajo. 

El juego nos permitirá conocer y entender, paso a paso, de forma entretenida y divertida, cómo el ser humano pudo salir de las cavernas y construir las primeras civilizaciones de nuestra historia.

Dawn of Man es un juego sin fórmulas basadas en la adicción, aunque lo divertido pueda ser adictivo, es un juego donde incluso un pequeño estudio ha podido crear entretenimiento de calidad, entretenimiento positivo. No es el único, ni será el único. 

Ya hay profesores y estudios que avalan la utilización de los videojuegos como complementos educativos, y esto no quiere decir simplemente que nos ayude exclusivamente a adquirir conocimientos históricos: un videojuego también puede desarrollar valores positivos a través de sus historias, habilidades sociales a través de los modos cooperativos e incluso habilidades psicomotrices a través de las mecánicas, como en el caso de Just Dance.

Un videojuego nunca podrá sustituir una enseñanza académica ni debe dejar de ser entretenido, pero puede ser entretenido y actuar como la chispa que prenda el interés de una persona por un campo de estudio, como me pasó a mi con el Age of Empires 2. Puede ser entretenido y actuar como acompañamiento, ayudando a afianzar conocimientos y comprender mejor lo que leemos y escuchamos, como me pasó a mi hace tres años con Dawn of Man.

Dawn of Man asedio

Lo sé, viendo algunos juegos o analizando la industria desde fuera, es difícil pensar que muchos videojuegos constituyan un elemento positivo para nuestro desarrollo al margen del mero entretenimiento, o que quizás en un futuro la industria de los videojuegos al completo vaya a ser positiva para los jugadores, pero quizás deberíamos echar la vista atrás y ver que desde que salimos de las cavernas, la sociedad humana ha demostrado constantemente que aunque las cosas puedan ir en una mala dirección durante un tiempo, siempre acabamos siendo capaces de encontrar el camino correcto, solo necesitamos tiempo.

SEO, CM, IT y redactor. Mi alma máter debió ser Hogwarts.

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