Mount and Blade 2: Bannerlord

En 2020 llegaba a Steam uno de los títulos más injustamente «desapercibidos» de los últimos años. El entrecomillado tiene su explicación en que, pese a ser un título desconocido para el público general, todo aquel que hubiera probado el anterior título de la desarrolladora turca TaleWorlds sabía que el título iba a hacer historia.

En un tiempo en el que las grandes compañías se han especializado en hacer campañas de marketing arrolladoras, capaces de generar un hype brutal con un sencillo trailer, el mercado de los videojuegos se ha inclinado demasiado hacia el punto en que la comunicación entre desarrolladores y usuarios es nefasta, la jugabilidad superficial, los bugs una constante y la continuidad de los proyectos una promesa demasiado frágil.

Es en este contexto en el que los valores de TaleWorlds son recibidos por los jugadores como un soplo de aire fresco, porque el proceso de desarrollo nunca ha sido precipitado ni engañoso, su jugabilidad se ha mantenido fiel a una idea sólida pero añadiendo toques de profundidad, los bugs preocupantes han sido solucionados rápidamente y, ante todo, continuidad, rejugabilidad e incentivos para la comunidad de modders como pocos o ningún título moderno ofrece.

Pero, ¿en qué consiste Mount and Blade 2: Bannerlord?

Mount and Blade 2: Bannerlord
Concept art de Mount and Blade 2: Bannerlord

Una campaña en la que escribir tu propia historia

El modo Campaña o Sandbox, concebido para un solo jugador, nos sitúa en Calradia 210 años antes de la historia original, en un continente inspirado por la Europa de la Alta Edad Media, compuesto por miles de villas, cientos de castillos, decenas de ciudades y tan solo un puñado de reinos.

Este mundo no está carente de vida, pues a cada paso que des en el camino encontrarás campesinos que llevan sus mercancías a la urbe, mercaderes que viajan de ciudad en ciudad buscando los mejores negocios, bandidos que asaltarán a todo aquel que sea más débil que ellos y huirán en el resto de casos, compañías de mercenarios o nobles en busca de reclutas y suministros, ejércitos de cientos y miles de tropas que redefinirán las fronteras con su victoria o su derrota.

Cuando decimos que puedes escribir tu propia historia no hablamos de una historia lineal en la que puede haber dos o tres finales distintos, en Mount and Blade 2: Bannerlord podrás dedicarte a la vida del mercader, la del saqueador, la del mercenario, la del herrero, la de la estrella en el circuito de torneos, la del noble feudal, la del rey y muchas más.

Pero no te confundas, ninguna de ellas es fácil ni simple, todos esos caminos requerirán de pericia para no arruinarte y de experiencia para crecer, y es altamente recomendable compaginar oficios si quieres prosperar rápidamente. Por ejemplo, si eliges la vida del mercader estarás constantemente moviéndote de ciudad en ciudad para comerciar, con lo que a menudo coincidirás en el tiempo con el torneo de esa urbe, permitiéndote agrandar tu leyenda sobre la arena y obteniendo unos ingresos adicionales…si ganas el torneo.

Consejos para comenzar tu campaña en Mount and Blade 2: Bannerlord

Mount and Blade 2: Bannerlord tiene millones de posibilidades, por lo que cualquier guía que se realice sobre el juego puede, involuntariamente, ensombrecer la enorme posibilidad creativa que tiene este juego. Sin embargo, te daremos algunos consejos que te permitirán demostrar que eres capaz de hacerte un nombre en Calradia.

En la creación del personaje, además del completo editor de apariencia, podrás seleccionar el trasfondo de tu personaje; ¿A qué se dedicaban tus padres?, ¿en qué destacaste durante tu infancia?, ¿cómo te instruyeron durante tu adolescencia? Estas y otras decisiones se reflejarán en los atributos iniciales de tu personaje, de forma que si tus padres eran mercaderes, tu habilidad para el comercio será mayor, si entrenaste con la guardia de la ciudad, tu habilidad con la espada o la ballesta serán mayores.

En ciertos momentos, por necesidad, puedes sentirte inclinado a optar por la vida del saqueador. Si bien en un momento concreto esto puede salvarte de la bancarrota (y por tanto la deserción de tu compañía) has de saber que a largo plazo esto tendrá serias repercusiones sobre tu reputación y te cerrará muchas puertas.

El camino a la grandeza no tiene por qué ser violento…

El oficio de mercader, debido a su naturaleza no bélica, es muy recomendable para los primeros compases de la partida. La escasa compañía que podrás liderar al inicio de tu partida será suficiente para disuadir a la mayoría de bandidos de un asalto, pero es recomendable ceñirse a una ruta concreta de ciudades (tres o cuatro suele ser lo habitual) y detectar qué productos son habitualmente baratos en una ciudad pero se venden muy bien en otra, teniendo en cuenta (para optimizar el tiempo y las ganancias) qué productos de la segunda ciudad son a su vez rentables para vender en la primera. Estas necesidades no serán estáticas, y si otro mercader ha llegado un día antes que tú a la ciudad y les ha suministrado (por ejemplo) pescado, la ciudad no seguirá tan interesada en tu pescado, con lo cual te pagarán menos por él.

Mount and Blade 2: Bannerlord
Pantalla de carga de Mount and Blade 2: Bannerlord

A medida que tu habilidad de comercio se desarrolle, el juego te recordará automáticamente los precios de venta de las mercancías en aquellas ciudades por las que hayas pasado recientemente. Podrás ver estos rumores al dejar el ratón sobre el precio de la mercancía, los rumores recientes aparecerán en blanco y los rumores antiguos en gris.

Te recomendamos encarecidamente que comercies principalmente con alimentos. Siempre existe mucha oferta y mucha demanda, por lo que si encuentras una diferencia de precios considerable, serás capaz de reproducir tus inversiones con mayor facilidad.

Cuando consigas un buen colchón económico podrás invertir tu dinero en abrir talleres de artesanía y caravanas comerciales, que además de beneficios pasivos (aunque algo irregulares) también te reportarán rumores comerciales acerca de las ciudades donde estén asentados o por donde pasen, respectivamente.

Otra actividad no bélica realmente rentable en Mount and Blade 2: Bannerlord es la de herrero. Las mecánicas de personalización de las armas en cuanto a materiales, formas, longitud y funcionalidades son sencillamente interminables, lo cual te permitirá procurarte de armas que se adapten a tu forma de jugar pero también que sean de una calidad excepcional, y en el proceso podrás vender tus creaciones por una buena suma. Para dedicarte a la herrería es recomendable tener a un compañero (companion) que sea docto en el oficio, pues esto te permitirá ahorrar tiempo y repartir esfuerzos en la forja.

…Pero estamos en la Edad Media

Las decisiones controvertidas serán más habituales y más confusas a medida que conozcas Calradia, pues algunos nobles de tu facción pueden ver con buenos ojos las actitudes tacañas, sanguinarias o maquiavélicas, mientras que en algunos casos serán estos mismos nobles los que te encarguen la recaudación de impuestos de una villa miserable en la que los campesinos aseguran que morirán de hambre si pagan el diezmo.

Podrás proseguir con la recaudación asegurándote así la recompensa de la misión y la simpatía del noble, pero también el resentimiento de los campesinos, pagar de tu propio bolsillo los impuestos para perjudicar únicamente a tu bolsillo, o bien interceder en favor de los campesinos, ganándote así la enemistad del noble pero la simpatía de los aldeanos.

Tú inclinas la balanza de la justicia a tu paso, pero tu mano estará empujada a su vez por decenas de variables.

Procura mantener a tus tropas pagadas, bien alimentadas y con comida variada, esto hará que la moral de las mismas aumente y te permitirá incrementar el tamaño de tu compañía. Si intentas comandar más tropas de las que estás preparado para liderar, las tropas no respetarán tu autoridad y abandonarán la compañía.

Mount and Blade 2: Bannerlord
Pantalla de carga de Mount and Blade 2: Bannerlord

Cuanto mayor sea la simpatía de los campesinos hacia tu persona en una villa, los precios no solo serán más baratos, sino que más campesinos estarán dispuestos a formar parte de tu compañía como reclutas. Esto cobra una especial importancia en tiempos de guerra, cuando el resto de señores feudales puede haber reclutado a todos los campesinos voluntariosos, aquellos que sirven a cualquier desconocido con tal de que les pague.

De plebeyo a noble

Si quieres dejar huella en Calradia, necesitarás ganar renombre a ojos del mundo, para ello deberás ganar batallas, torneos y/o destruir los escondites de bandidos.

A medida que tu clan gane renombre y siempre que estén en guerra, los señores feudales aceptarán tu servicio como mercenario o vasallo. Esto conlleva ciertos beneficios y ciertas responsabilidades. Lo natural es servir como mercenario (mínimo 50 de renombre) a un reino para posteriormente, cuando tu renombre sea suficiente (150), jurar vasallaje y convertirte en un noble de pleno derecho.

Como mercenario o noble pasarás a formar parte de las guerras en las que tu reino esté involucrado, esto quiere decir que tu compañía y tu caravana podrán y serán asaltadas por las fuerzas enemigas, así como tú podrás hacer lo propio con las enemigas. Pudiendo también asaltar villas, castillos y ciudades.

También podrás convocar y formar parte de ejércitos, convocados y mantenidos por un señor feudal a costa de su influencia, obtenida principalmente a partir de victorias militares. Los ejércitos son la principal fuerza decisiva en las guerras y están compuestos por las compañías de varios nobles feudales al mismo tiempo.

En las batallas donde tome parte un ejército, las fuerzas de los señores feudales se combinarán y dividirán en función de su rol. Así, el señor que dirige el ejército dará las órdenes a los líderes de los subgrupos del ejército (habitualmente infantería, arqueros y caballería) los cuales serán a su vez los señores feudales más aptos para la tarea. Por ello, si pasas a formar parte de un ejército en una guerra, no comandarás a tu compañía, sino que deberás comandar un subgrupo del mismo, siempre compuesto por tropas del mismo tipo.

Si durante una guerra, aunque te proteja la legalidad bélica, decides ejecutar a un noble enemigo al que hayas capturado, debes saber que la convención social en Calradia es la de respetar la vida de los nobles y cobrar rescate, o bien arrojarles a las mazmorras de algún castillo hasta que termine el conflicto, evitando así que vuelvan a su reino a reclutar tropas para volver a la contienda. Si decides ejecutarles, la familia de ese noble jurará venganza y será mucho más difícil (por no decir imposible) someterles a vasallaje más adelante, por no mencionar que tu personaje empezará a ser considerado un sanguinario, con todos los perjuicios que esto supone a ojos de otros nobles con más principios.

Mount and Blade 2: Bannerlord
Pantalla de carga de Mount and Blade 2: Bannerlord

¿Quieres ser tu propio rey?

Cuando alcances los 900 puntos de renombre necesarios para crear tu propio reino, es muy probable que ya cuentes con un número considerable de urbes, castillos y villas bajo tu control. Sin embargo, has de tener en cuenta varias cosas.

Antes de independizarte te recomendamos que establezcas buenas relaciones con ciertos nobles próximos a tu futuro reino, pues en el momento de la independencia podrás persuadirles de que abandonen su antiguo y decadente reino para unirse al tuyo.

Cuando elijas independizarte para formar tu propio reino, tendrás la opción de hacerlo unilateralmente (mediante la pestaña de Reino) o la de hacerlo hablando con tu Rey. Si lo haces unilateralmente, podrás conservar todas tus urbes, castillos y villas, pero es muy probable que tu antiguo Rey te declare la guerra. Si lo haces negociándolo con el Rey, te obligará a entregar todos tus feudos antes de marcharte, con lo que virtualmente tendrás que empezar de cero.

Como nuevo monarca, es probable que otros reinos se aprovechen de tu situación de debilidad y te declaren la guerra con la intención de quedarse tus territorios o de forzarte a que tu reino les pague tributos, muy habitual en los tratados de paz cuando una facción es superior a otra. Para anular los pagos de tributos solo tendrás una opción: la guerra.

¿En qué consiste el multijugador de Mount and Blade 2: Bannerlord?

En el modo multijugador de Mount and Blade 2: Bannerlord tendrás la oportunidad de poner a prueba tus habilidades adquiridas durante la campaña. Para ello contarás con una amplia comunidad en la que un gran número de jugadores llevan refinando sus artes de combate desde hace años. Si quieres demostrar que la experiencia no lo es todo, sigue leyendo.

Modos multijugador

  1. Capitán Cooperativo: 6vs6, controlarás un grupo de tropas en una batalla donde la táctica tendrá un papel primordial.
  2. Escaramuza: 6vs6, controlarás un único personaje en una partida de dominio para demostrar quién es el mejor guerrero.
  3. Team Deathmatch: 60vs60, controlarás un único personaje en una batalla masiva donde el respawn es ilimitado.
  4. Asedio: 60vs60, los atacantes deberán sobreponerse a las defensas y tomar la bandera de la fortaleza durante 60 segundos.

Consejos para el combate

Esta sección ha sido elaborada con el asesoramiento de algunos veteranos de la comunidad, pero también nos gustaría agradecer al equipo de Q&A de TaleWorlds, desarrolladora de Mount and Blade 2: Bannerlord, por la resolución de algunas dudas que han surgido durante la redacción de este texto, detalles como este no hacen más que confirmar el amor que imprimen a su obra.

Direcciones de ataque y bloqueo: Una de las mecánicas características de Mount and Blade 2: Bannerlord es que los ataques con armas cuerpo a cuerpo se dividen en cuatro tipos: El golpe superior, el más lento, el de menor alcance y difícil de acertar, pero también el más poderoso; El golpe de derecha, el más equilibrado en cuanto a velocidad, daño y alcance; El revés, similar al golpe de derecha pero con menor alcance y mayor velocidad para empezar a inflingir daño; La estocada, el golpe más rápido y con mayor alcance, pero también el de menor daño.

Para bloquear cada golpe tendrás que anticipar el golpeo y cambiar tu guardia a la dirección de la que proviene el golpeo, a no ser que tengas un escudo, que bloqueará indistintamente todos los golpes siempre y cuando el escudo no esté claramente apartado de la trayectoria del golpeo.

Tipos de arma: Algunas armas solo tendran algunas direcciones de golpeo, como por ejemplo las lanzas, que solo pueden lanzar una estocada por abajo o por arriba, mientras que las hachas no dispondrán de la posibilidad de lanzar estocadas. Cada arma cuenta con sus propias cualidades, como por ejemplo las mazas y picos, con un mayor daño a armaduras, pero también contarán con sus propios atributos numéricos, como el daño, el alcance, el peso o la velocidad.

Tipos de armadura: Al igual que las armas, las armaduras tienen sus propias cualidades y atributos numéricos, una armadura que proteja más no tiene por qué ser más beneficiosa, pues el peso de la armadura influirá notablemente en tu velocidad de golpeo y movimiento. Además, podrás ajustar tu equipamiento dependiendo de tu estilo de combate preferido: Un jinete necesitará tener una buena protección en las piernas, pues es su punto más expuesto, pero un infante rara vez expone sus piernas, por lo que debería priorizar unas botas ligeras que no influyan excesivamente en su velocidad de movimiento y golpeo.

Finta: Si tienes buenos reflejos y estás concentrado puedes bloquear constantemente los ataques de un rival pese a no utilizar un escudo, sumirte en un intercambio de golpes constante en el que quizás ninguno de los dos consiga acertar al rival. Es en esta situación donde las fintas actúan como elemento desequilibrante. Una finta es un golpe interrumpido de forma voluntaria antes de completarse, muy útil para amagar un golpe por un lado y realizarlo a continuación por otro, con el añadido de que rompe el timing natural de golpeo-bloqueo-golpeo-bloqueo, sin embargo eres vulnerable mientras realizas la finta, con lo que si el oponente es capaz de anticiparla y golpear cuando debería estar bloqueando, el fintador saldrá perdiendo. Dominar esta mecánica requiere práctica y concentración, pero habitualmente es la técnica lo que distingue al vencedor del vencido.

Patada: Al igual que la finta, la patada actúa como elemento desequilibrante en los combates cuerpo a cuerpo. Pero a diferencia de la finta, que busca penalizar a un rival que se descubra tras la finta, la patada penalizará a los rivales que se están defendiendo. La patada rompe la guardia de aquel que la sufre, haciéndolo vulnerable a continuación a un golpe, pero eres completamente vulnerable mientras realizas la patada, con lo que más te vale haber elegido el momento adecuado.

Golpe de escudo: La inversión de la patada, será efectivo contra enemigos que están atacando (interrumpirá su golpe) pero no funciona contra enemigos que se están cubriendo. Y sí, necesitarás un escudo para realizarlo.

Combos: Introducida en Bannerlord, esta mecánica te permitirá encadenar golpes de forma más rápida que de costumbre, permitiéndote incluso romper el ciclo de golpeo-bloqueo-golpeo-bloqueo si tu equipamiento es lo suficientemente rápido en comparación con el rival. Van acompañados de una animación de giro de muñeca muy característica que te permitirá saber si lo has realizado bien, o si el rival te está haciendo un combo. Para ejecutarlo, deberás lanzar el primer golpe como de costumbre, pero justo antes de que la animación de golpeo concluya, deberás lanzar el segundo golpe en la misma u otra dirección. Al concluir tu primer golpeo, inmediatamente tu personaje realizará el golpe de combo.

Mount and Blade 2: Bannerlord
Pantalla de carga de Mount and Blade 2: Bannerlord

Requisitos de Mount and Blade 2: Bannerlord para PC

Requisitos mínimosRequisitos recomendadosPeriféricos recomendados
Windows 7 64-bitWindows 10 64-bitTeclado y ratón: Recomendado
Intel Core i3-8100/ AMD Ryzen 3 1200Intel i5-9600K/ AMD Ryzen 5 3600XMando: Viable
6 GB de RAM8 GB de RAMConexión de banda ancha a Internet: Recomendado
Nvidia GTX 660 2GB/ AMD Radeon HD 7850 2GBNvidia GTX 1060 3GB/ AMD Radeon RX 580Auriculares: Recomendado
60 GB de espacio disponible60 GB de espacio disponible en SSDMicrófono: Recomendado

¿No sabes cómo comprobar si cumples los requisitos? Pincha aquí.

Conclusión

Si te gustan los videojuegos y la bélica medieval, es casi imposible que no te guste Mount & Blade: Bannerlord. Sus toques de estrategia, rol, diplomacia y acción están acompañados por un arte inspirador y, en resumen, unos aspectos técnicos pensados para el disfrute a todos los niveles del jugador, haciendo muy fácil el sumergirte en un mundo medieval ficticio donde escribir tu propia historia.

Como todo juego, las capacidades de diversión y adrenalina se mutiplican exponencialmente cuando juegas con más gente, especialmente si esa gente son compañeros de armas con los que compartir tácticas, técnicas y descubrimientos, pero sobre todo momentos. La temporada de cosecha ha terminado y tus compañeros están esperando, ¿a qué esperas?