Toxicidad en videojuegos: Un fenómeno engañoso

Es fácil que pueda aparecer la toxicidad en videojuegos, la cual es imprescindible que sepamos detectar si queremos formar parte de un ambiente sano.

Con el surgimiento de nuevas tecnologías el paisaje del ocio ha cambiado radicalmente. Gracias a Internet, tenemos acceso no solo a más información de la que podemos abarcar, sino también a la posibilidad de jugar a miles de títulos en modo multijugador. Sin embargo, las propias características de estos títulos han dado lugar al surgimiento de un nuevo fenómeno con más profundidad de lo que parece: la toxicidad en videojuegos.

Salgamos por un momento del campo de los videojuegos, ¿has oído hablar de la sofofobia?
Es el término técnico para definir el miedo irracional a aprender. Es un fenómeno con unas cifras sorprendentes y que se puede manifestar, por ejemplo, en un violinista al que en su infancia le enseñaron a tocar el violín de una forma demasiado estricta, exigente, tóxica. Esto produce que algo como tocar el violín, que debería ser placentero y reconfortante, no le produzca placer pues recuerda perfectamente todas las miserias a las que, innecesariamente, se ha visto sometido mientras aprendía a tocar el violín.

Esto se puede manifestar en todos los ámbitos de la sociedad, dando lugar a situaciones tan paradójicas como que los mayores talentos en campos como la música, el deporte, o el entretenimiento puedan sentirse profundamente infelices ejerciendo lo que debería ser su pasión.

Volvamos ahora a los videojuegos, ¿has visto alguna vez a alguien frustrarse, sentir ira, gritar o decir cosas completamente fuera de lugar mientras jugaba? ¿Ese alguien eras tú?

Los videojuegos en Internet como medio para desinhibirse

Al jugar en internet, tenemos una serie de ventajas que son innegables: poder jugar con amigos desde tu propia casa, incluso aunque estos estén en la otra punta del mundo, no hay que compartir un mismo monitor, es muy fácil conocer nuevas personas con las que jugar y un largo etcétera, pero si tuviéramos que destacar una, es que hay una mayor facilidad para desinhibirse, con todo lo positivo que esto conlleva. Personas que en condiciones normales serían incapaces de compartir sus miedos, pasiones, secretos u opiniones encuentran en Internet un cierto anonimato y seguridad que les permite mostrarse como realmente son.

Sin embargo, cuando nos desinhibimos en internet, es fácil que pueda aparecer la toxicidad en videojuegos, la cual es imprescindible que sepamos detectar y corregir si queremos formar parte de un ambiente sano y amigable.

Rufina muestra una baja tolerancia a la frustración ante la incapacidad de su Mac de ejecutar The Witcher 3. Fotografía de Anna Shvets.

Cuando hablamos de actitudes hablamos de actitudes negativas como las siguientes:

  • Una mala gestión de la frustración a la hora de competir: cuando varias personas están de acuerdo en querer competir, eso no quiere decir que las actitudes tóxicas tengan carta blanca. Está muy generalizada, especialmente en internet, la creencia inconsciente de que si quieres competir y ganar es imprescindible corregir (de malas maneras) a tu compañero, como si el refuerzo negativo fuese a motivarle a rendir mejor.
  • Ausencia de empatía o individualismo exagerado a la hora de relacionarnos con los demás.
  • Trollear a la gente sin tener confianza o sin prestar atención a si esa persona está sabiendo encajar el trolleo.
  • Intolerancia e irritación ante los gustos, opiniones o decisiones de los demás, específicamente cuando estas no sean un ataque deliberado hacia nadie. Si no puedes evitar ser agresivo, despectivo o hiriente ante una persona por tener otra opinión, el problema lo estás creando tú, no la otra persona.
  • Dejar correr los problemas con gente junto a la que juegas habitualmente sin llegar a hablarlos, resultando esto en un efecto “bola de nieve” que no hará más que crecer hasta que el problema se manifieste de nuevo, pero con una magnitud mucho mayor.
  • Acosar a una persona con la intención de obtener algo a cambio o forzarle a tomar una decisión, ya sea para jugar, hablar, o incluso establecer una relación amorosa.
  • No entender la diferencia entre los que quieren competir y los que únicamente se lo quieren pasar bien. A muchos nos encanta competir, pero es muy habitual que una persona extremadamente competitiva esté amargando el rato a alguien que simplemente entraba a pasárselo bien, y a la vez esa persona competitiva se esté amargando porque el resto de jugadores no quiere invertir tanto tiempo, esfuerzo o dedicación a competir en ese juego.

¿Por qué se produce la toxicidad en videojuegos con tanta facilidad?

A la hora de jugar con alguien en internet, nuestra responsabilidad puede parecer que se diluye por el mero hecho de que todos contamos con una mayor desinhibición: estamos en un mundo casi ficticio, no estamos frente a la persona con la que estamos hablando, no contamos con toda esa información y feedback que nos transmiten la imagen o el lenguaje corporal de una persona, -no nos pueden dar un guantazo- y cualquiera de las dos partes puede poner fin a esa relación con simplemente cerrar el juego o cerrar el chat. Y sin embargo, muchas veces se tolera la toxicidad en videojuegos.

Cuando un fenómeno es habitual, se normaliza, pero esto no quiere decir que sea un fenómeno aceptable con el que convivir, ni mucho menos al que sumarnos. Hoy en día existen muchos fenómenos negativos de nuestra sociedad que nos parecen completamente condenables y a erradicar, pero estos mismos fenómenos negativos hace 25, 50 o 100 años eran algo completamente normal, algo aceptado, algo muchísimo más habitual que en la actualidad.

Es conveniente matizar que cada persona y actitud debe ser entendida en su momento histórico, nadie en su sano juicio consideraría que una persona que nació hace 2.000 años era “mala” por considerar que los esclavos no eran humanos. Si partimos de esa premisa, sería increíblemente absurdo considerar que una persona que genera toxicidad en videojuegos es “mala” ni cualquier apelativo insultante que se te ocurra, pero una persona -o un juego- que no rinde de la forma que tú quieres tampoco es motivo suficiente para que des rienda suelta a toda tu frustración.

Debemos entender que ni el cerebro humano ni la sociedad humana estaban preparados para el ecosistema que ofrece Internet. La desinhibición del anonimato, los choques culturales y generacionales, o incluso la capacidad de recibir las opiniones y críticas de decenas, cientos, miles o millones de personas en un corto espacio de tiempo, pueden hacer que nuestros mecanismos sociales y emocionales estén totalmente fuera de lugar.

Por si fuera poco, la percepción general es que la repercusión de la toxicidad en videojuegos es menor cuando sucede en un videojuego o en Internet, por lo que será fundamental comprender la especificidad de este medio así como saber detectar estas actitudes para intentar, antes de nada, quitarles hierro, después corregirlas, y si no es posible, evitarlas, apartando como último recurso a esa persona o a ese entorno de nuestra vida.

Si no queremos que un espacio se vuelva inhabitable, es necesario que sean las actitudes y personas tóxicas las que sean apartadas, y no las actitudes y personas sanas.

¿Qué proponemos para evitar la toxicidad en videojuegos?

  • La comunicación cuando se presentan problemas, no solo entre las dos personas implicadas sino también entre las que están presentes, es muy importante que se intente siempre desescalar el problema y entender a la otra persona. La gran mayoría de los problemas al jugar en internet vienen alimentados por malentendidos y conclusiones precipitadas.
  • No escalar las situaciones. Esto significa que si ha habido un pequeño roce, tampoco hace falta realizar una terapia de grupo ni obligar a la persona que se ha equivocado a disculparse por una tontería o un malentendido. Puede que alguien actúe mal contigo u otra persona, la pregunta es, ¿va a traer algo positivo sacar las cosas de quicio por un detalle?
  • Tener cuidado a la hora de relacionarse con gente con la que no tienes confianza, trollear a una persona con la que no la tienes puede ser fácilmente malentendido.
  • El feedback principal debe ser el refuerzo positivo. El refuerzo positivo implica aprobar, alentar y celebrar las buenas acciones, talentos y méritos de un compañero, pero es importante no distorsionar la realidad ni hacer pasar por buena cualquier cosa, de lo contrario se desvirtuará la perspectiva.
Faustino y Renata han conseguido superar la toxicidad en los videojuegos y están muy felices de haberlo hecho. Fotografía de Gustavo Fring.

Con experiencia y feedback positivo, una persona es capaz de rendir a su mejor nivel, con una trayectoria larga de feedback negativo, habrá algunos errores que dejarán de cometerse pero corres el riesgo de estresarte tú, estresar al compañero y rendir peor, por no hablar de la pérdida del disfrute, que debe estar aparejado obligatoriamente al juego si planeas continuar jugando.

No estamos teorizando desde el papel: en Comunidad Gaming existe desde hace años un equipo de eSports en eFootball con muy buenos resultados, no solo en cuanto a victorias sino también en relación a las emociones del grupo. Tras años de experiencia compitiendo la conclusión es clara:

  • Un jugador relajado rendirá a su nivel.
  • Un jugador motivado y relajado rendirá a su mejor nivel.

Mientras que por otro lado:

  • Un jugador motivado pero sobreexcitado rendirá por debajo de su nivel.
  • Un jugador desmotivado antes o después no querrá seguir jugando, y desde luego tampoco rendirá a buen nivel.

La responsabilidad como herramienta para combatir la toxicidad en videojuegos

El ser humano es un ser social, un ser que no puede desarrollarse completamente en solitario. A través de nuestras relaciones con otras personas podemos conocernos mejor a nosotros mismos, nuestras virtudes y defectos, esas personas pueden ayudarnos a divertirnos o a estresarnos, a ser felices o a estar deprimidos.

Aunque la responsabilidad del estado mental de cada individuo recae principalmente sobre uno mismo, todos tenemos también una pequeña parte de responsabilidad sobre el estado mental de la gente con la que nos relacionamos. Nuestras palabras y nuestros actos tendrán un efecto directo sobre nuestros familiares, amigos, compañeros y conocidos.

La toxicidad en videojuegos o el acoso en Internet no se encuentran entre los grandes retos de la sociedad, pero sí son un síntoma de sus problemas así como

En Comunidad Gaming tenemos clara una cosa: te guste o no competir, te guste un tipo u otro de juego, aquí venimos a pasarlo bien. Si crees que algo de lo que hemos comentado más arriba tiene sentido, eres más que bienvenido a unirte a Comunidad Gaming en Discord.

SEO, CM, IT y redactor. Mi alma máter debió ser Hogwarts.

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